Nuevas Capturas en:
- Seres Vivos
- Miscelánea
- Personal
- Naturaleza
Ya es Domingo. Y mañana ya es Lunes de nuevo. Y de nuevo a la rutina y al trabajo.
Supongo que cuando eres adulto tienes que hacer estas cosas, ‘acostumbrarte‘ a estas cosas…
Hoy he estado en casa de mi madre, comiendo con ella, su marido, mi hermana (que por fin ha encontrado su primer trabajo!), M y mis abuelos maternos. Al entrar, la primera que ha salido corriendo a saludar ha sido Trufi, como siempre. Apenas ve y apenas oye, pero si alguien tiene que salir a recibir las visitas es ella. Siempre que la veo pienso -’ Parece mentira que haya cumplido ya los 11 años… ‘- , porque parece que aún es el cachorro que vino a casa cuando yo no tenía aún 12 años. Ha pasado por 2 escapadas, un aborto y ha sobrevivido al que fué su único compañero perruno.
Muchas veces recuerdo cuando, mi hermana y yo, siendo la perra un cachorro, nos levantábamos a las 8 y pico de la mañana, los fines de semana, para sacarla de la cocina y jugar con ella en el pasillo. La haciamos correr de un extremo al otro hasta que decidía que ya se había cansado bastante.
Hoy le he hecho un par de fotos, y sólo me que quedado con una, y siguen sin gustarle las cámaras. Supongo que para un perro, el ser fotogénico no importa mucho.
Además, he sacado otras fotos del jardín de mi madre. Es algo que no puedo evitar siempre que voy. Es un jardín pequeño, y muy bien cuidado. Tiene multitud de plantas, arbustos, unos 3 árboles y muchos macizos de flores. Recuerdo lo díficil que fúe aplanar el terreno.
Antes de irnos a vivir alli tuvimos que adecentar el pequeño terreno y prepararlo para lo que luego sería el precioso jardín. Y a mi me tocó la loteria: arreglé un jardin del que disfruté menos de un año…
Y si me hubiera quedado en lugar de irme?
Es algo que me pregunto contínuamente. Bueno, quizás no tan contínuamente, solo cuando me asalta la nostalgia.
Supongo que no hubiera descubierto lo mucho que la quiero. Entonces sólo me preocupaba de mi misma, de como me sentía. Supongo que nunca te das cuenta de que tus padres son personas, hasta que no empezas a ver las cosas desde fuera.
Y para cuando yo me he dado cuenta, creo que es tarde.
Enterré los recuerdos agradables de mi infancia debajo de toda la rabia, impotencia, desgana, y disgusto que sentí desde mis 15 años hasta los 17.
Y no me doy cuenta hasta hace, como quien dice, 2 días…
Y todo lo que he dicho, y todo lo que he hecho…y siempre se quedará ahi, aunque ya no importe realmente.
Quiero volver a tener 7, 6, 8 años, me da igual. Quiero volver a sentir que son los demás los que me cuidan, y no yo la que tiene las manos cortadas, la mirada cansada, la cabeza a punto de estallar, y los nervios a flor de piel.
No quiero levantarme pensando que todo lo que pase depende de cómo me enfrente al día, de cómo rinda en el trabajo, de como coma, o de como cocine.
Y cada día lo hago, me levanto y me pongo el disfraz de adulta. Y salgo a la calle a comerme el mundo, y el mundo me engulle despacito, poco a poco y lo peor es que me doy cuenta.