Coincidencias
25 de November, 2005 a las 23:42Anoche me quedé en el hospital con mi madre, a quién por la mañana habían practidado una nucleoplastia. No es una intervención complicada pero al entrar a quirófano más tarde de lo que pensaban, tuvo que pasar la noche allí.
Nunca hasta ahora me había quedado acompañando a nadie de noche en un hospital, pero supongo que a mi madre se lo debía. Se ha tragado mil y una enfermedades mías y de mi hermana, noches desveladas y llantos incesantes. No me costaba nada quedarme. Así al menos su marido descansaría.
Me llevé Misery (cortesía de Joe Ploe) para acabar de leerlo y papel y lápiz por si la inspiración encontrase un hueco esa noche para venir a verme. Hablé con mi madre hasta las 10 de la noche más o menos y finalmente me senté a leer. Para no perder la costumbre acabé el libro antes de lo que pensaba y me dediqué a dormitar.
Supongo que dormí con un ojo abierto y el otro cerrado: por un lado los ronquidos titánicos de la paciente con la que mi madre compartía habitación, los ronquidos más suaves de la hija de ésta, las toses, grito y demás sonidos de la sala y mi cabeza diciendo: -”Diana, tu madre tose“- , -”…se ha movido“-, -”…se ha girado“-, -”…necesita agua“-
La silla tampoco invitaba al descanso, pero he pasado noches peores y en mi propia cama…
A las 7 de la mañana mi madre ya estaba despierta, y se ha sentado en la cama. Me he sentado a su lado un momento. Mirando por la ventana podía ver como el sol iba apareciendo, poquito a poquito.
Mientras hablábamos, mi madre me ha felicitado, y hemos recordado que, sin duda, hace 24 años estábamos las dos también en un hospital.
Qué coincidencias…













