Archivo de 2005

Gilipolleces

gilipollas

Puente?

Yo he tenido 2 puentes, dos puentes de dos pies diferentes midiéndose.

pies

Erre que erre

A un cliente, propietario de una inmobiliaria, no se le ha ocurrido otra cosa que “hacerse” (que no “diseñarse”) un logotipo.
Resulta que me toca a mi diseñar y desarrollar el proyecto web de esa inmobiliaria.
Hoy me envia el comercial un mail con un archivo .mix, donde se supone que está ese “logotipo”.

Llevo casi 2 años aqui, desarrollando una media de 17 webs al año ( y creo que tiro por lo bajo) y trabajando con los mismos comerciales.
Saben, por activa y por pasiva que si no nos envian logotipos en Freehand, Illustrator o Corel, NO LOS QUIERO. Para tener que redibujar algo prefiero que me envien un jpg o incluso un gif, aunque sea a mala calidad, pero…¿¿ tener que pelearme con extensiones y andar buscando otros programas para instalarlos y poder ver archivos extraños que me envian algunos clientes??

Pues..siguen sin entenderlo…..

Atención, Pregunta!

¿ Por qué hay gente que, yendo en las lineas de metro a su paso por la capital de Valencia, se empeña en apretar el botón amarillo del metro, pensando que así están solicitando la parada?
¿Qué parte de la frase “solicitar parada en APEADEROS” no entienden?

Si todas las paradas del metro son OBLIGATORIAS a su paso por la capital y además éstas NO son ni han sido nunca apeaderos, ¿¿ para qué pedir una parada ??

Me da la sensación de que la gente ni siquiera gasta su tiempo en leer señales o pequeñas indicaciones…

Coincidencias

Anoche me quedé en el hospital con mi madre, a quién por la mañana habían practidado una nucleoplastia. No es una intervención complicada pero al entrar a quirófano más tarde de lo que pensaban, tuvo que pasar la noche allí.

Nunca hasta ahora me había quedado acompañando a nadie de noche en un hospital, pero supongo que a mi madre se lo debía. Se ha tragado mil y una enfermedades mías y de mi hermana, noches desveladas y llantos incesantes. No me costaba nada quedarme. Así al menos su marido descansaría.

Me llevé Misery (cortesía de Joe Ploe) para acabar de leerlo y papel y lápiz por si la inspiración encontrase un hueco esa noche para venir a verme. Hablé con mi madre hasta las 10 de la noche más o menos y finalmente me senté a leer. Para no perder la costumbre acabé el libro antes de lo que pensaba y me dediqué a dormitar.

Supongo que dormí con un ojo abierto y el otro cerrado: por un lado los ronquidos titánicos de la paciente con la que mi madre compartía habitación, los ronquidos más suaves de la hija de ésta, las toses, grito y demás sonidos de la sala y mi cabeza diciendo: -”Diana, tu madre tose“- , -”…se ha movido“-, -”…se ha girado“-, -”…necesita agua“-
La silla tampoco invitaba al descanso, pero he pasado noches peores y en mi propia cama…

A las 7 de la mañana mi madre ya estaba despierta, y se ha sentado en la cama. Me he sentado a su lado un momento. Mirando por la ventana podía ver como el sol iba apareciendo, poquito a poquito.

Mientras hablábamos, mi madre me ha felicitado, y hemos recordado que, sin duda, hace 24 años estábamos las dos también en un hospital.

Qué coincidencias…