
Éstas son algunas de las fotos de mi primer trabajo de fotografía: un carrete de 36 de pruebas (para ver si entendimos el tema de los enfoques, la luz, etc.) y otro carrete de 36 con un monográfico del pueblo donde vivo. Tuve un pequeño percance con éste ultimo carrete pero al final salió mejor de lo que pensaba. Esas imágenes están escaneadas de una hojas de contactos (unos 4×3 cm) y otra de maxi-contactos (7,5×5 cm), asi que no puedo pedir más calidad. Cuando saque copias de las fotos, las escanearé como toca y las subiré a mi cuenta en Flickr.
Hoy estuve en casa de mi madre. Aunque mi idea era la de quedarme en casa, recopilando información para el próximo proyecto de clase, quería acercarme a su casa, para verlos a todos y para conocer al nuevo miembro de la familia: Nori. Es una pequeña Bichón Maltés. Creo que a penas tiene un año. Es pequeñita, blanca, muy activa y es la cosa más bonita que he visto ultimamente.

Trufi apenas parece hacerle caso, aunque no parece que su presencia la moleste. Tiene 13 (o 14) años, no oye nada y tampoco ve mucho más allá de su nariz, asi que no creo que Nori sea su mayor preocupación, la tolera y con eso le basta de momento. Nori va detrás de ella, aprendiendo poco a poco la dinámica de la vida en la casa. Le pusieron Nori por Norit, el borreguito del detergente de la misma marca. La perrita es tan blanca como él. Le comenté a mi madre que, en japonés, Nori (海苔) es un alga marina comestible. Ésta se utiliza para platos como el Sushi, aunque no creo que a nuestra Nori se la coma nadie (eso espero!), jejejeje!.
La pobre tiene una orejita rasgada. Siendo un poco más pequeña, en casa de unos dueños anteriores, un caniche la mordió. Ha pisado creo que 2 o 3 casas antes de quedarse con mi madre y no lo ha pasado muy bien por lo que me han contado. Hoy parecia bastante adaptada y tranquila, aunque ladra cuando oye ruidos, pero eso es normal en un perro sano, supongo.
Lo malo es que, viéndola, mis ganas de tener un perro van en aumento. Acostumbrada cuando vivía con mi madre a tener a Trufi detrás de mi, o yo detrás de ella, cuando me fui a vivir con mi abuela noté la falta de un compañero como un perro. No me gusta llamarlos mascotas, suena a “objeto”. Para mi un animal en casa es más que eso, es otro compañero y un amigo.
Pero… no tengo tiempo para ocuparme de nadie más y a M no le hacen ninguna gracia los perros, asi que de momento lo veo difícil…
Hoy he aprovechado para tirar un carrete de color con el trípode que me regaló mi padre (un detallazo por su parte), espero que salgan decentes. Creo que solo pediré el revelado e intentaré positivar en el laboratorio de la escuela (asi al menos el líquido me sale “gratis”).
Bueno…las 00:18…igual es hora de dormir…o de leer…
…pito pito, gorgorito…