Textos de la categoría ‘opiniones’

Je banalise!!

Hace unos días descubrí, a través de la lista de páginas en Facebook a las que está suscrita una amiga, a este cantante: Jean-François Lessard.
Es canadiense, de Québec, creo que es relativamente joven y tiene una manera muy particular de cantar, como si interpretase.
Me encantó desde el principio, y personalmente, la voz la encuentro muy atractiva.

Por lo poco que entiendo de las letras, es bastante cañero con el tema político y social.

Más info en su web www.jeanfrancoislessard.com y en su myspace.

Os dejo aquí el video de la canción “Toronto“, que saldrá con el nuevo disco el próximo septiembre. El artista y animador es Gabriel Malette.

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Trabajar en domingo

Me acabo de dar cuenta de que los últimos 6 posts los he escrito en domingo. Tambien me he dado cuenta de que mi abuela sigue ingresada (cadera) y esta justo en la planta 6 y que mi madre está en la 5. ¿Debería estar yo en la 4?

Ponga un androide en su vida

android

Un fin de semana donde en la red sólo se ha hablado del EBE ese yo me lo he pasado en mi casita, un poco dolorida eso si (cosas del osteópata), pero bien entretenida con mi nuevo y flamante HTC Magic (en negro) que lleva el SO Android.

La cosa empezó cuando Roger se agenció un iPod Touch. El cacharro es genial y yo abusaba del uso y disfrute del mismo. Pensé que queria pillarme uno, pero no. El problema es que por mucho wifi que tenga, no todas las redes son abiertas…vamos, que yo queria 3g en un dispositivo para poder tener conexión en prácticamente todos los sitios y poder enviar mensajicos, twitters y todas esas chorradas con las que pierdo el tiempo.
Empecé a mirar al iPhone con otros ojos. Mi historia con Apple la conocéis de sobra, pero es cierto que, aparte de los ordenadores, poca cosa he querido tener con Steve Jobs y compañía. El porqué viene de 2 malas experiencias con sus reproductores musicales.
Claro, el iPod Touch me habia cambiado un poco las ideas que tenia, asi que me fui a Movistar a preguntar después de2 meses dándole vueltas.

El problema, entre otros muchos, es el cambio de tarifas (ahora con Vodafone pago 6 céntimos el minuto) y los 2 euros más que vale la conexión de datos mínima al mes. A ver, yo lo que quiero es pagar menos de móvil, no más, asi que pasé de Movistar.
Me di cuenta, por otra parte, que el iPod Touch era para mi, la consola que nunca tuve. Es verdad, sólo lo he usado para jugar a Los Sims 3 y al MewMew Tower 2. Definitivamente yo queria un móvil con el que estar permanentemente conectada y que fuese barato, fácil de usar y me permitiese instalar lo que me diese la gana, porque además, el iPhone tenia alguna cosilla que no acababa de molarme: la sincronización, el tener el store en todos los ordenadores que uso, el andar preocupada con sincronizar, y luego el tener que hacer el Jailbreak ese, que, señores, para alguien tan inútil como yo no debe ser tán fácil. Además, para jugar ya tengo el iPod Touch que es una maravilla, oyes.

Un día, hablando con una compañera me recordó la palabra Android. Claro!! aquel SO que es de google. Apenas tenía ni idea, la verdad, y me puse a mirar por la red a ver de que iba esto.
Móviles bien chulos, pantallas táctiles, todo lo que necesito…genial!! Lo mejor de todo fué que Vodafone tenia el HTC Magic en stock y se me quedaba, con los 750 puntos que tenía en 89 euros. Asi que, la verdad, poco me lo pensé!!! Lo pedí el Martes por la tarde en la tienda online.

No se si fue suerte o que, pero el viernes, a mediodía, llegaban los de UPS con mi paquetito!!
Ni que decir tiene que lo flipé en colores, para que mentir. Sincronizé todas mis cosillas que tengo en las apps de google y ale, a correr!!!

Pero claro, no tardé mucho en darme cuenta de que, efectivamente, quería hacer cosas que implicaban el tener acceso como administrador al móvil (almacenar las aplicaciones en la tarjeta sd para tener mas espacio el el movil, tener más control sobre las apps y un montón de cosas que no haré), asi que el sábado por la mañana decidí ponerme a ello.

Seguí las instrucciones de un sitio (mal, todo hay que decirlo) y acabé con un móvil que no salía de la pantalla de Vodafone. Acojonada estuve durante 3 horas de buscar, pelearme, reiniciar….Pensando ya que tenía un ladrillo en lugar de un teléfono, se me ocurrió meterme en un chat de la gente cuya distribución me estaba instalando. Aleluya!!! resultó que me había quedado en un paso y me faltaba dar dos más.

Chaaaan!!! Todo perfecto!!! Pero…no me tiraba ni el teléfono ni la red. Al final, veo un par de opciones que activar, añadir los datos de la red de Vodafone y listo!!!

Realmente lo pasé mal, pensando que tendría que tirar el móvil a la basura. La verdad, si no quieres hacer movidas chungas con el móvil (como ser desarrollador o instalarte ROMS específicas que tengan caracteristicas concretas que quieras tener) no hace ninguna falta que te rootees el móvil. De hecho, leed esto si lo estáis pensando: The dangers of rooting your android phone.

Asi que, de momento, tengo mi Htc Magic corriendo Cyanogenmod con la última versión (tienen una app para actualizaciones) y a no ser que cambiar al futuro Android 2.0 sea tan fácil como tirarme un pedo, me quedo donde estoy. El móvil tira que da gusto y yo estoy más contenta que unas pascuas. :)

Patatas fritas

Venía yo pensando en aquello que se supone tuve alguna vez cuando empecé con esto.

Y me da la sensación de que ni lo sé, ni lo supe, y ya tampoco me importa. Pero me preocupa estar convirtiéndome en una patata.

Literalmente: una patata.

3 jours à Paris – I

No sé como lo hicimos (porque creo que en el fondo ella ya quería), pero mi hermana y yo convencimos a mi madre para irnos de viaje las 3 juntas.

La sponsor era, sin duda mi madre. Mi hermana aún anda pensando en irse a compartir piso, no tiene un sueldo con todas las letras y aún sigue estudiando, y yo…bueno, ya sabéis, pagando 2 pisos y todo lo demás, asi que ni ella ni yo podíamos sufragar el viaje, pero mi madre tuvo a bien atreverse a viajar con nosotras y encima regalarnos el viaje.

Compramos los billetes de avión en Vueling y en Booking.com pillamos la oferta de un hotel.
Salimos el sábado pasado por la tarde, sobre las 5. Mi madre tuvo que aguantar nuestros apretujones de manos y lloros. De verdad, odio volar, y para mi hermana era la primera vez.

Llegamos a Paris, sobre las 19h y pico a Orly Ouest y cogimos un bus de Air France que nos dejaba en la Estación de Montparnasse. Para variar, yo me oriento fatal, asi que les hice andar un buen rato con las maletas hasta llegar a la parada de metro que nos dejaría en la puerta del hotel.

Nos alojábamos en un hotelito cerca de la Plaza de Clichy, bastante cerca del Moulin Rouge, pero teniamos miedo de que el hotel resultara un fiasco y tuvieramos problemas de algún tipo. Al final, todo salió perfecto. La chica que nos atendió, Sara, era española, asi que por temas de idioma, ningún problema. El hotel en cuestión, La Fleche D’or, es muy recomendable, por precio, por situación, por trato y por las comodidades. La única excepción: imposible usar su red o wifi por su exagerado precio: 8 euros la hora.

Asi pues, dejamos todos los bártulos en el hotel, nos aseamos un poco y salimos a visitar el Paris nocturno.

Nuestro recorrido acabó en el Sacré Coeur, pero durante el paseo cenamos en una hamburguesería corriente y moliente, alucinamos con los escaparates de los sex-shop y similares, vimos un montón de gente haciendo fotos a la puerta de Moulin Rouge, y descubrimos la cantidad de gente rara que hay en la capital francesa. De todo y para todos. Tuvimos que ir, claro está, a Montmartre, que tiene el mismo encanto de día que de noche.

El barrio es muy chulo, con sus casitas bajas, sus subidas y bajadas, sus tiendecitas, restaurantes y creperías. Decidimos gracias a la insistencia de mi hermana (que quería visitar el Deux Moulins), que el último día en Paris vistaríamos Montmartre de día.