Textos de la categoría ‘WTF’

Ono, me tenéis hasta los cojones

En el año 2008 me vine para Barcelona y tuve que dar de baja los servicios de ONO que tenía contratados: teléfono, internet y televisión.
Cursé la baja sin problemas y me llevé los equipos, tal y como avisé, a Barcelona, para entregarlos allí porque me sería mucho más cómodo. Entregué los equipos (descodificador y un mando) en una tienda ONO de Barcelona.
La sorpresa viene cuando al cabo de un tiempo, ONO me pasa un recibo al banco de casi 200 euros. Averigüo que esto es por no haber entregado el equipo…
Le explico a la chica que el equipo está entregado, que tengo el justificante de entrega, que no me toquen las pelotas, y que, por supuesto, ese recibo se lo pueden meter por el culo. Mando al banco que lo devuelva y listo.

Al cabo de los 2 años, recibo una carta de Intrum justitia (otros que no se enteran) donde me amenazan (ja-ja) con tomar acciones legales si no pago ese recibo que tengo pendiente con ONO que ahora asciende a 208,80 euros. Les digo que se pongan en contacto con ONO, que ellos mismos aporten su justificante de entrega que deberían tener, pero claro, parece que en realidad ONO no ha guardado ninguna información al respecto, a excepción del hecho de que los equipos les constan como entregados!!!

Absurdo.
Después de perder mi dinero y tiempo en llamadas, al final me dicen que bueno, que envie una copia del justificante y asi lo solucionan, pero aqui viene la fiesta.
Me dicen el fax, pero yo no puedo/quiero enviar un puto fax. Me dicen que por correo ordinario, JA!!! ¿¿y tirarme otro año esperando respuesta?? Al fin, el teleoperador me dice que puedo enviar un correo desde el formulario de la web desde donde tambien puedo adjuntar documentación. FALSO.
No existe tal formulario.

Pregunto hoy si puedo enviar un e-mail con un documento adjunto: la respuesta es que sólo tienen un correo para adjuntar documentación de portabilidades.
Tócate los huevos.

Asi que el lunes me toca enviar un PUTO FAX, gastar mi dinero en algo que ONO ha hecho mal desde el principio.
Nunca habia tenido problemas con ellos pero empiezo a pensar que no son, en absoluto, unos profesionales y que además tienen un servicio de atención al cliente deplorable.
Creo que pondré una denuncia a consumo para reclamarles todo el dinero que me he gastado en llamadas y el tiempo que he perdido arreglando algo que ellos solitos han cagado.

Es de ser inútil.

eres tú? soy yo?

Cuando uno hace una mudanza, es inevitable que salgan mil y un trastos, papeles y demás cosas que no recordabas tener.
Aunque las fotos fueron una de las primeras cosas que guardamos, hoy he encontrado unas cuantas de carnet mientras buscaba el ipod touch de Roger (que aún no he encontrado, por cierto…).

Hace unos años hice el ejercicio de poner juntas varias fotos y hoy he juntado esas y otras cuantas y esto es lo que ha salido. La verdad es ésta: da asco la rapidez con la que nos hacemos mayores.

¿Cómo estoy ahora? Pues, 28 añazos, con kilos de más otra vez, con cara de señora (que es como me llaman los niños hace años ya…) y pensando a ver que look escojo para la década de los 30, que es la próxima que me viene…

Surrealismo “mágico”

Este jueves estuve en una cena que una ex-compañera organizaba, precisamente para celebrar que se había convertido en ex-compañera. Cenamos en un Tasca i Vins del Born, luego nos tomamos una copa y unos cuantos compañeros y yo nos metimos en la Sala Magic .

El Magic es, básicamente, una discoteca donde ponen música desde los AC/CD hasta Los Beatles, o incluso tienen sesiones de los años 50, 60, 70… Personalmente es uno de los pocos sitios que conozco en Barcelona, pero uno de los que más me gustan. Evidentemente, ir al Magic para mí significa cerrarlo. Si salgo por la noche y vuelvo a casa en tren debo esperar hasta las 6 de la mañana pero si me alojan (sobre todo mi compañero Pau), también aguanto hasta el final.

Debo decir también que soy poco bailarina, si pudiera lo evitaría, pero para estar en el Magic plantada como un pino me quedo en casa. Me divierte ver como la gente baila y también cómo, inevitablemente, a alguno de los del grupo le tira la caña alguien de la sala o viceversa.

Os advierto para que entendáis lo que ahora os relataré: a mi, en mi puñetera vida se me han acercado en una discoteca 4 tios. En total, ni uno más ni uno menos.
Nunca he ligado en una discoteca, nunca lo han intentado conmigo ni yo con nadie. Las cosas como son.

Volviendo al Jueves, allá que nos fuimos unos cuantos. Entramos (no había cola) y nos dirigimos a la barra a pedir algo. Justo cuando llego, un tipo me agarra de la muñeca y se me acerca a contarme un montón de cosas de las cuales no entendí ni una. Cuando acaba su perorata lo miro y le digo:

- Perdona, nos conocemos?

A lo que él me mira de arriba a abajo y me responde:

- Ehhhh…nooooo…

- Ah vale….

- mmme llammmmmo no-se-qué.

- Muy bien..

- y tú? cómo te llammmmas…?

- Diana

- uhmm…ahora ya nos conocemos un poco, no?

- …si?

- hmmm…oye, tu fuiste a un colegio de monjas?

- …¿? A un colegio de monjas???…no, te aseguro que no fuí a un colegio de monjas…

El tipo me mira de arriba a abajo por enésima vez….

- ….tú…eres bailarina, no?

¿Cómooorrl?

- …bailarina???? tu me ves cara de bailarina?

Supongo que por fin el tio se dió cuenta de lo poco que me interesaba, aunque si os debo de ser sincera, no sé pretendía este tipo, la verdad.

Vuelvo con mis compañeros a la barra, conseguimos pedir y, derrepente, noto que alguien me toca la cintura, como reclamando mi atención  y me giro, pensando encontrarme con el individuo de antes. Sorpresa, otro tío diferente. Dios, es mi noche de suerte. Y encima este va de graciosillo.

oye…tu vas mucho de puntillas no?….

Pienso para mi, que menos mal que no me ha dicho si iba mucho de rodillas, porque el guantazo hubiese sido de órdago, pero le sigo la corriente porque me intriga la pregunta.

…eh..no, la verdad no…

continúa…

sabes? tienes gemelos de gimnasta.

Si vieses como me mudó la cara…os aseguro que él lo vió, porque la suya pasó de la sonrisa al susto. Le contesté:

la verdad…no sé cómo debo tomarme eso, si como un cumplido o….

Visiblemente perturbado o ofuscado o borracho, aún no lo sé…

bueno, osea, no te lo tomes a mal, no era mi intención ofenderte, es que estás muy buena y eso…

Y yo flipo…

ah, muy bien.

El tipo se da la vuelta y yo también.

Igual es lo habitual, pero es que una no está acostumbrada

Patatas fritas

Venía yo pensando en aquello que se supone tuve alguna vez cuando empecé con esto.

Y me da la sensación de que ni lo sé, ni lo supe, y ya tampoco me importa. Pero me preocupa estar convirtiéndome en una patata.

Literalmente: una patata.

Simyo o “Cómo hacerlo peor todavía”

Hace un mes mi madre se hizo con un portátil. Iba a pasar el verano en el apartamento que tiene al lado de la playa y allí no tienen conexión a internet. Después de preguntarme que le recomendaba yo al respecto de qué compañia elegir, pregunté a la gente de mi entorno y muchos me recomendaron Simyo: no hay permanencia, en dos dias te llega el pedido, etc…

Mi madre llama, pide contratar internet con ellos y un módem usb. Todo perfecto, en 4 días le llegará.

Al cabo de 4 días no hay noticias de Simyo y al 5º día, mi madre llama. Le dicen que han tenido un problema de stock y que le tienen que enviar otro modem usb diferente al que le iban a enviar. Mi madre dice que vale, que le envien lo que sea, pero que se lo envíen ya. Repasan la dirección de envio y mi madre hace un cambio para que, en lugar de llegarle a casa le llegue al apartamento.

De nuevo, 4 días mas tarde no hay noticias. Mi madre me pide que llame yo, que ya está cansada y que seguro que yo “me entiendo más“.
Llamo y le pido a la recepcionista, una chica con acento extranjero (no tengo ningun problema con ningún tipo de acento, pero para que CONSTE ) que me confirme el estado del pedido y la dirección. La chica me canta una retahila en la dirección que para nada se corresponde con la real: Calle Marbella es la correcta y ella insiste en llamarla Calle Mar Bela.Se la hago escribir correctamente, deletreando todas y cada una de las letras y vocales y cambiamos tambien el código postal que, pese a la llamada anterior de mi madre, aún estaba mal puesto, al igual que el resto de la dirección postal y le insto a que por favor, llegue de una puñetera vez, que para una vez que recomiendo algo a mi madre, me están haciendo quedar mal.

Nada…pasan 15 días, les dejamos tiempo, pero nada. Ya, bastante fuera del plazo de entrega, mi madre ve que le han cobrado ya el módem USB que NO HA RECIBIDO y del que no tiene ninguna noticia. Vuelvo a llamar exigiéndoles el número de envio y la compañía con la que trabajan porque en Correos ese número no es válido. Nada: me dan un número que, ni en correos ni en la compañia que me ha dicho la chica que me gestionará el envio, es correcto.

Al día siguiente, mi madre me dice que ha recibido un SMS diciéndo que en 72 horas el módem le llegará, es decir el pasado Viernes.
Pasa otro fin de semana porque evidentemente el viernes no llega. Llamamos ese mismo día y nos dicen que está en camino y que si el lunes no llega, que llamemos…

Hoy llamo a Simyo de nuevo pidiendo otra vez el número de envío. Esta vez me dan el correcto (era el mismo que la otra vez, pero con más letras). Averiguo al fin que es correos quien se hace cargo del envio y por fin, alli me dicen que hoy lo reparten.

Efectivamente: 20 días después de pedir un modem usb, lo reparten NO-SE-SABE-DÓNDE porque la dirección es errónea. Un código postal que no coincide, una dirección que no existe. Tocate los huevos: dos llamadas para confirmar datos de entrega y AÚN lo hacen mal.

Y mi madre de una ostia que para qué. Está claro que mi madre opina, al igual que yo, primero, que los señores de Simyo se pueden meter el módem usb por dónde les quepa porque ella ya no lo quiere, y segundo, que esa mala práctica de cobrar algo antes de confirmar la recepción del paquete TIENE COJONES

En fin. Ahora, como resulta que el modem de las narices lleva desde el dia 5 de agosto en correos, hay que esperar 10 días más hasta que lo devuelvan y a mi madre le devuelvan el dinero que le han ROBADO.

Y desde luego, no pienso recomendarlos nunca más.
Señores de Simyo, hagan dos cosas: repasen las llamadas que tan alegremente graban y averigüen quienes son los teleoperadores o trabajadores de su empresa que han hecho mal su trabajo y me han hecho (nos han hecho) perder tiempo y dinero, y después, déjense de chorradas dospuntocero como el blog o el twitter ese que tienen que de bien poco sirven e inviertan más en la formación de sus empleados o en gestionar mejor su empresa, mejorar las infraestructuras o lo que sea que permita que hagan bien su trabajo. Porque por mucha publicidad, automombo y chorradas similares, si lo que ofrecen no funciona, vamos mal.