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El freak que quiso asesinarme

Os cuento un sueño, porque con algo tengo que llenar este blog que con buenos euros matengo. Tonta de mi.
Hace dos noches tuve un sueño realmente raro. Raro de cojones.

Iba a casa del que se supone era un amigo. Éste era lo que podríamos definir como un adolescente Freak en todo su apogeo. Unos 17 años, ternesco, entrado en carnes vaya, con un problema de acné y el pelo churretoso. Ya os lo decía yo: un FREAK.
¿Sabéis esas certezas que a veces tenemos en los sueños, aunque no sepamos por qué? Pues si, yo tenia una: el chaval quería matarme.

Resulta que éste estaba perdidamente enamorado de mi. Pobrecico. Claro, yo, una mujer madura, ¿dónde voy con semejante especimen de su edad? Total, que yo pasaba del tema, y evidentemente (tampoco sé por qué) prefería ser su amiga.
Como el tío estaba chalado, había decidido matarme, por aquello de “si no es conmigo no es con nadie“.

Allá que voy yo, entro a su casa y me dice que sus padres no están. Acojonada perdida y sin quitarle un ojo de encima, entro a su habitación y empiezo a mirar tooooodas las chuminadas que el tipo tenia en sus estanterías: figuritas de Star Wars, movidas de rol, posters de pelis chungas, y objetos varios. Lo que intentaba era distraerlo, pidiendo que me explicara con detalle, la historia de cada uno de esos cacharros con el fin de que el tiempo pasara hasta que llegase la hora de irme y pudiera volverme a casa con mis constantes vitales en perfecto estado, o como mínimo con ellas

A todo esto, en mi cabeza repasaba una y otra vez las posibilidades de matarme del tipo: cuando sería el momento ideal, cómo lo haría, con qué lo haría…
Imaginé en mi cabeza (dentro del sueño, os lo recuerdo) las mil y una maneras de matarme que tenia aquel loco.

Por suerte para mi, el timbre de la casa sonó: eran sus padres y su hermano, que volvían de nosedonde. Me mira perplejo, disculpándose por que pensaba que estaríamos solos toda la tarde (“más quisieras tu!”, pensé…). Les abrió la puerta y me presentó a sus encantadores padres y al tremendíiisimo hermano (¿¿cómo es posible que mi cabeza haya creado semejante imagen varonil??).

Volvemos a la habitación…y se acabó el sueño.

Sep.

Es que tenía que escribir el blog y fue lo primero que se me ocurrió. Contar un sueño.
¿No?

Joder, pues tampoco es la primera vez que lo hago.

Desagradecidos…

NO! no hay dibujo…
…mi perra se ha comido el lápiz…los lápices…los dos, el óptico y el normal….

eres tú? soy yo?

Cuando uno hace una mudanza, es inevitable que salgan mil y un trastos, papeles y demás cosas que no recordabas tener.
Aunque las fotos fueron una de las primeras cosas que guardamos, hoy he encontrado unas cuantas de carnet mientras buscaba el ipod touch de Roger (que aún no he encontrado, por cierto…).

Hace unos años hice el ejercicio de poner juntas varias fotos y hoy he juntado esas y otras cuantas y esto es lo que ha salido. La verdad es ésta: da asco la rapidez con la que nos hacemos mayores.

¿Cómo estoy ahora? Pues, 28 añazos, con kilos de más otra vez, con cara de señora (que es como me llaman los niños hace años ya…) y pensando a ver que look escojo para la década de los 30, que es la próxima que me viene…