Textos con el tag ‘textos’

    Anécdotas laborales - Hostelería I

    26 de Septiembre, 2008 a las 19:39

    Hoy en Rac1, durante la “Segona hora” del programa “Minoría Absoluta“, pedían a los oyentes que enviasen anécdotas y similares sobre jefes.
    He enviado un mail con mi anécdota referente a un jefe que tuve en uno de mis primeros curros (era el primero de hecho, pero con jefe nuevo), y la plasmo aqui para que quede para la posteridad, o al menos, hasta que Mysql explote.

    Empecé a currar en verano, hace ya 10 años, en un pequeño establecimiento hostelero que estaba muy cerca de mi casa.
    Currar, la verdad, curraba poco en comparación con la diversión de la que disfrutaba día a día con mis compañeros.
    Nuestro jefe, un arragao de cuidado, era un tío bastante sospechoso. Casado y con hijos, no dudaba en pegarse sus buenos magreos con la primera que se le pusiera a tiro. Todo lo que implicase vicio, ahi estaba él para probarlo al menos, y su gestión del negocio dejaba bastante que desear.

    Como ya he dicho, era bastante poco dado a gastarse un puto duro en intentar que el local no pareciese un antro roñoso. Un día, sin embargo, nos sorprendió con una noticia:

    -Nenas!! Voy a comprar sillas para el local!!!

    Qué emocionado estaba el hombre!, y qué emocionados los currantes, por fin empezaría el lavado de cara del lugar, aunque fuese empezando por las sillas.
    A la semana siguiente, aparece, antes de levantar la persiana, con una furgoneta cargada de sillas y taburetes. Al bajarlo todo, mis compañeros y yo, nos damos cuenta de que las sillas y los taburetes estaban realmente asquerosos: llenos de mierda, vaya. Sucios, hechos polvo, llenos de roñeta…

    Alucinando, le preguntamos en petit comité, una compañera y yo, con las que más confianza tenía, de donde cojones había sacado las mierda-sillas.

    Más alucinadas aún nos quedamos cuando nos dijo que esas sillas pertenecían al puticlub de un amigo, que, en el momento de ir a tirarlas, se tropezó con nuestro jefe y su oferta de comprar las sillas.

    Ni que decir tiene que nunca osé sentarme en ninguna de ellas…..eeeksss!!!

    Borroso

    23 de Septiembre, 2008 a las 15:27

    Hoy lo veo todo borroso, y supongo que el no llevar las gafas tampoco ayuda demasiado.
    Ahora contaría todo ese rollo de que ha llegado el otoño, las hojas se caen, todo está como triste….

    Qué triste estoy! qué triste me siento!

    Pfff!!!
    Lo que NECESITO son mis gafas, dormir más y que no me duela la espalda ni tener agujetas (y pasar más tiempo contigo).
    Por lo demás, estoy como unas castañuelas!!

    Ale!

    Exponiendo trapos sucios

    16 de Septiembre, 2008 a las 23:53

    Dicen que estamos hechos de nuestro pasado (o algo así).

    Tal y como lo hice, lo deshago. He recuperado todas las chorradas que he escrito desde que empecé este blog en Octubre del 2004 hasta la nueva tanda del 2008.

    La verdad es que…hace un par de noches estuve leyendo mis diarios (si señores, de esos de florecitas y hojas con olores perfumados), y no pude evitar ponerme nostálgica. Me hizo gracia ver la caligrafía “evolucionar” (o decaer, más bien) desde el año 1991 hasta el año 2001. Lo gracioso es que escribía en 2 diarios a la vez!! es absurdo!! y lo más curioso, ninguno repite un texto del otro.

    El caso es que ahora entiendo porque sacaba notas tan mediocres en el colegio: en lugar de estudiar y/o hacer los deberes me dedicaba a escribir tonterías por partida doble, mientras ponia y quitaba en el radiocassette mil cintas sin criterio alguno, y evidentemente, a espaldas de mi madre.

    Lo divertido del caso…recuerdo que en mi casa todo el mundo sabía que yo escribía esos diarios, pero lo peor era que yo sabía que todo el mundo leía mis diarios, y no me importaba.

    Parece ser que nunca se me ha dado bien guardarme mi intimidad (al menos no el porcentaje de intimidad-que-puedes-mas-o-menos-contar) asi que, mis películas mentales servían para entretener de vez en cuando a mi hermana y a mi madre. Yo lo sabía, ellas lo sabían, todo estaba bien.

    Una…que a veces se aburre.

    En fin, supongo que a raíz de los diarios, de pensar que lo hecho, bien hecho está y si-no-no-estaría-aqui, pues eso…que recupero lo viejuno por si….las moscas.