Profesionales

Andaba hoy pensando en cómo empezar (otra vez) con mi portfolio.
No es que busque trabajo, pero me hace ilusión mantener al día la lista de trabajos que realizo.
Desde que empecé a trabajar en esto (allá por el 2003) he participado en tantos “proyectos” que ya no los recuerdo. Por desgracia, no todos son merecedores ni tan solo de una simple mención. Por aquel entonces las cosas aún se hacían de otra manera, y hay cosas que, definitivamente, deberían quedar en el olvido.
Repasando los años de trabajo tuve que revisitar las webs de las distintas empresas para las que he trabajado, para averiguar si mi trabajo todavía sigue online.
La verdad es que algunas si, otras tantas ya no. De hecho, los sites de las propias empresas han cambiado para adaptarse a estos tiempos que corren.
Visitando una de estas webs de ex-empresas, me encuentro con una en particular, donde, en el típico “quienes somos” se jactan de lo modernos, lo profesionales, lo 2.0, lo innovadores y lo creativos que son. Leyendo esto, no pude evitar el recordar mi paso por aquella empresa, y en concreto, una semana en particular.
Teníamos varios concursos a los que ibamos a presentar proyectos de webs de tipo portal. Como siempre, íbamos de culo. Es lo que tiene apuntarse a todos los puñeteros concursos.
A mi jefe de entonces no se le ocurre otra cosa que decirme:
- mira, Diana, vamos a hacer una cosa, como NO vamos a ganar todos los concursos, vamos a presentar el mismo diseño (cambiando las imágenes y estas cosas) en todos los proyectos, y eso que nos ahorramos!!
Y yo que me lo quedo mirando, con cara de susto. De verdad que no di crédito. Quiero decir, eramos cutres, vale, pero…¿¿tanto??
Pues si, lo fuimos, mucho.
Lo más triste, sin duda, es que hoy en día, y muchos años después…la cosa sigue igual! Acojonante.

