Antropología de andar por casa
Los españoles (o toda la humanidad, quizás) tenemos la “manía” de hacer como que entendemos de todo. No nos importa hablar de lo que no conocemos. Es gratis, ¿no?
Dos mujeres en el tren, echándose miradas mientras, una tercera mujer, negra, probablemente africana, habla por teléfono móvil con un volumen de voz que roza los decibelios permitidos en el Razzmatazz.
La dos mujeres, blanquitas ellas, empiezan a quejarse en voz alta de los gritos que pega la mujer negra, sin cortarse.
Finalmente, esta última se cambia de vagón porque encuentra a un conocido mientras continúa con su conversación telefónica.
Las dos mujeres blancas, respiran hondo finalmente.
Mujer 1.
– “Ay! menos mal…qué barbaridad! que manera de gritar!……”
Mujer 2.
– “Si, jajajaja! casi me deja sorda…”
Risas mutuas y silencio incómodo. Deduzco que no se conocen.
Mujer 1.
– “…pero bueno, es normal no?…”
Mujer 2.
– “sisisi!! claro! ya se sabe, las costumbres…”
Mujer 1.
– “Claro, claro! Es que, esta gente está acostumbrada a gritar cuando habla por teléfono. Es…como su manera de ser..sus costumbres…”
Mujer 2.
– “sisi! Fíjate, hay tribus que solo hablan a gritos, claro…es normal, ellos están acostumbrados…”
Mujer 1.
– “..claro, acostumbrados, lo malo es que nosotros no, claro. No es lo normal..”
Mujer 2.
– “No, no, claro, no es lo normal…”
Se miran y desvían de nuevo las miradas hacia ventanas y puntos muertos.
Y yo que me quedo pensando…


