Trastos Ordenados

Ya queda menos para volver a trabajar y estudiar, y ya me estoy estresando solo de pensar en lo segundo.
Ahora que han acabado todos los compromisos sociales (el último año, lo juro!!), he tenido tiempo de explayarme con mis trastos.
Después de casi un año teniendo todos mis libros, cómics, muñecos y trastos varios metidos en cajas, apilados en en cuarto del ordenador (estudio a partir de ahora), he podido organizarlo todo en las 2 estanterías que tenemos. Me he dado cuenta de que guardaba muchos trastos que si bien, no sirven de nada, me traen muchos recuerdos.

He sacado mis viejas agendas del instituto, donde hay firmas, anotaciones, y chorradas varias que siempre habia guardado como recuerdo de aquellos años de excesos y buena vida. Los dibujos que hice con mis amigas las gemelas, poniendo a parir a medio instituto y media plantilla del profesorado. Creo que nunca en mi vida dibujé tanto como en el instituto, excepto quizás cuando de niña, me sentaba en el comedor de mi casa a dibujarlo todo, la tele, los estantes, los sofás …

Han salido desde apuntes de bachillerato, COU y Selectividad, pasando por diccionarios, libros que no recordaba ni que tenia. Libros que pasaron de mi a mi hermana y luego volví a recuperar. Y es que para mi los libros son sagrados.

Encontré además mi primer diccionario de inglés, un libraco de Barrio Sésamo (ed. de EEUU), con el que aprendí vocabulario en casa. Tambien estaba el «Astérix y Obélix y la Hoz de Oro» en inglés, cuyo prólogo me hizo mi madre traducir al español millones de veces. Lo he leido y os digo de verdad que aún me rio con esa pareja.

Tengo también medio estante de revistas varias, entre ellas la RockdeLuxe. No se para qué me las guardo, pero les tengo un cariño especial. Igual me pasa con viejos fanzines y otros no tan viejos. Guardo más papel …

Y los cómics de la Linea Laberinto (ya fallecida años ha), mis comics de los Simpson (una tiene un pasado!), los de Star Wars, viejos tomos de Tótem de años en los que yo no era ni un pensamiento (los compré en una tienda de trastos viejos, junto con «La red Madú«) …

… y yo que sé, muchiiiiiiisimos comics y tropecientos libros y colecciones, que junto con los 5 estantes llenos de mangas varios propiedad de M me alegran la vista desde el ordenador, y encima ya puedo releerlos todos tranquilamente!!!

Cuánto dinero en papel … pero que agradables los momentos dentro de las historias ajenas.