– «Te veo mal…»

Y me pregunto que cara debía poner para que lo dijese.

Supongo que el estrés hace estragos (esto sería una figura literaria…) en mis facciones. Puede que ultimamente no esté haciendo demasiado caso a los consejos que me llueven día a dia.

No cuido mi alimentación, las preocupaciones hipotecarias apenas me dejan dormir, la escuela ha sido un elemento más de presión…
…y no tengo aqui a mi descompresor.

Y soy consciente de todo eso, nadie puede negarlo.

Sólo necesito un pequeño descanso, por favor. Atar un par de cabos sueltos, conseguir que la suerte (si es que aún me queda) se ponga de mi parte, desconectar con el ritmo diario y recuperar las caricias que tanto echo en falta.

Sólo eso, de verdad, y prometo que volveré con las pilas cargadas.

Hoy empieza el invierno. Hoy terminan las clases.
Hoy habrá gente que se sincere, habrá también de los que mientan por primera vez. Algunos terminarán lo que empezaron, otros empezarán a caminar. Hoy seguro que alguien cumple años, pero alguien no los cumplirá nunca más.

Y entre todas estas personas, yo digo que hoy…intentaré relajarme.

Blasco Ibáñez, 8 am

Blasco Ibáñez, 8am

Ha vuelto el frío (o se ha ido el calor).
Empiezan los principios de hipotermia, los dedos helados, las grietas en la piel, la tirantez de las mejillas, las agujas del aire en tu nuca, la cara de enferma permanente, el blanco nuclear de la cara…

Y es que por más ropa que me pongo, la sensación de falta de calor, las filtraciones del aire…sigue ahi.
Creo que si pudiese trabajar con guantes lo haría…

Antes de subir al trabajo he tenido que hacer una parada de emergencia en el bar de abajo para pedir un vaso de leche hirviendo para llevar….uhhhmmmmm! Menos mal, porque a penas me sentía ya las manos.

Frío…yo sé con qué se cura el frío…