Prejuicios lingüísticos y burradas varias

Rigoberto Castañeda es un señor mexicano que «hace películas».
Este señor está indignado porque Filmax pretende doblar la película para que los españolitos de a pie la entendamos. Yo creo que tienen que ser muy chungos los diálogos para que no los entendamos…

El problema en esencia no es ese. Este señor puedo opinar lo que quiera, que al fin y al cabo es su película. Yo creo, de base, que los españolitos sabemos esforzarnos cuando queremos para entender lo que sea, no?

En ALT1040 hablan del tema, utilizándolo para poner de manifiesto la idea de que los españoles somos lingüísticamente intolerantes.

Para apoyar esa afirmación suelta perlas tales como:

Hemos llegado a un punto horroroso, en el que el deplorable doblaje español -falto de gracia, sin matiz alguno- nos empieza a perseguir incluso en las películas hechas en nuestro propio idioma. Todo porque este país está lleno de gente que prefiere perderse mucho a cambio de no leerse unas letras, o de gente a la que no le parece cercano que algunos -cada vez más- digan saragosa o grasias.

Y me llama la atención…deplorable doblaje español…OSTIA!! yo que pensaba que precisamente en Barcelona teníamos a la mejor escuela de dobladores y que de allí ha salido gente INCREÍBLE!!
Paniagua, macho, has metido la pata, y hasta el fondo.

A mi me importa menos que una mierda si doblan las películas o no. Pienso que lo original debería quedarse como está, sea chino, árabe o portugués, pero escuchando gilipolleces como las que este señor desgrana en su post, me cuesta pensar que estamos de acuerdo en que lo mejor es conservar el idioma original.

En esta país no interesa aprender otra lengua, y lo peor, muchas veces ello es motivo de orgullo.

Ahi de nuevo una afirmación categórica que vale menos que nada. Este señor debería viajar un poco por el estado español y conocer gente. Igual es que a través de los blogs todavía no puede vivirse la realidad multicultural de España que a tantos provoca urticaria.

Que vicio con generalizar, Paniagua, que vicio…