Happy 2009 from DoubleYou

El próximo 28 de Enero cumpliré un año de trabajo en DoubleYou. De momento parece que todavía no se han cansado de mi (menos mal!), asi que, como al resto de la agencia, me han hecho también partícipe de la felicitación de este año!

Nada, a reirse un rato de nosotros, que no veais la pateada que nos metimos. Desde luego, me lo pasé pipa!.

Happy 200 from DoubleYou

Recuperando el sueño y la dura realidad

Que gusto da despertarse a las 11 cuando hace más de un año que lo máximo que has dormido son 5 horas diarias.
Y es que el problema no es dormir 5 horas, sino mal-dormirlas y no parar en todo el día.

Después de haber estado en Valencia el fin de semana pasado, haber visto a la familia (incluido mi padre, a quien no veía desde hace un año) vuelvo a casa, a Barcelona, y qué gusto volver a ver a Roger, volver a dormir en mi camita y recuperar por fin todas las cajas de la mudanza que aún nos quedaban por recoger.

El lunes me levanté sobre las 9:30 y Roger ya llevaba un buen rato currando. Aún con el pijama y recién desayunada, llaman a la puerta. Pensando que era el cartero, abro y vuelvo al estudio. De nuevo, llaman a la puerta de arriba. Sorpresa!!!! : el nuevo dueño del piso.

Cuando alquilamos este piso, el propietario era una empresa formada por mi casero y su cuñado. Gracias a la crisis y al movidón inmobiliario, han tenido que deshacer la sociedad y «repartirse» los pisos (por sorteo, dijo el hombre), asi que, ahora a quien rindo cuentas es al cuñado. Pero no empieza bien el cuñado, no.

Se presenta en mi casa antes de las 10 de la mañana y SIN AVISAR. Esta vez se lo paso por alto, pero nunca más. Lo que nos venía a contar (además de venir a cotillear, porque no hacía más que mirar a su alrededor) es que cambiaremos el contrato para que los nuevos datos del dueño estén actualizados. Pues bueno.

Me hizo gracia (y seguro que a él mucha más) el hecho de que el piso estuviese patas arriba despues de que Roger recogiese todas las cajas que nos faltaban y las dejase en el comedor. Seguro que el nuevo dueño del piso pensó:

Qué gente más desordenada….«

En fin, la proxima vez, como venga sin avisar, se quedará en la puerta. Como me llamo Diana.