Fiestaza con los del curro

Lo del título es por no poner: CENA DE EMPRESA y parecer la tipica «blogger» que está escribiendo sobre el tema de moda en esta época del año (como odio esta expresión…).

Siendo sinceros, las cenas de empresa no son tan dolorosas como la mayoría de gente puede pensar, siempre y cuando no estés negociando un ERE, claro está. No es nuestro caso (por suerte!).

Asi que, allá que nos fuimos de cena, qué coño! Y muy bien, la verdad. Impagable la entrega de los regalos del amigo invisible (a pesar de la megafonía). El mío acertó de pleno; Lo que a mi me tocó regalar era más bien triste, pero ya compensaré. Con tanto trabajo como hemos tenido últimamente, era imposible tener tiempo libre para ir de compras creativas y tampoco es que la creatividad sea una de mis virtudes más destacables. (este post me está quedando pedantete).

Quizás, lo único que me hubiera sobrado anoche fueron las decenas de tip@s borrach@s con los que me tuve que ir empujando para poder caminar dentro del garito en el que estuvimos (incluido el memo que me agarró como si le fuera la vida en ello), la visión del baño de mujeres anegado por completo y los….digamos…5 grupos de vasos de cristal rotos que pisé y que casi me clavé.

Un recuerdo especial para «la desconocida del baño» a la que le debo un favor.

Resultado de la noche:

  • Un dedo del pie machacado por un pisotón fortuito.
  • 2 carreras en las medias los panties.
  • Una lista muy larga de risas.
  • Comprobar que con los compañeros del curro uno se lo puede pasar de puta madre si quiere.

Jugando a Blade Runner de nuevo…

Fotograma del videojuego para PC de Blade Runner

Y no, no es que vaya detrás de los clientes como si de Retirar Nexus 6 se tratase (mwhehehehehe!), es que POR FIN tengo en mis manos el juego de PC de Blade Runner del año 1997. Después de que todos los juegos de la factoría LucasArts marcaran mi vida como ni siquiera Barrio Sésamo lo hizo, apareció este PEAZO juego.

Compramos el juego original, por aquel entonces aún valia la pena comprar algo original, y aún recuerdo los fines de semana en casa de mi padre, pegada a la pantalla del 486, pedía a gritos

Un ratito maaaaaaaaaaas porfaaaaaaaaa!!!

y flipaba con los gráficos, el audio y los diferentes finales del juego. Que queréis, para mi era lo más!!!

Evidentemente, después de que yo tuviese mi propio ordenador, y después de que el mismo fuese tuneado de mil y una maneras no había dios que consiguiese hacer andar el maldito juego. Mi gozo en un pozo.

Hoy, la única luz que se me ha encendido en el cerebro (porque llevo todo el dia haciendo NADA) es la que iluminaba lo que iba a hacer esta tarde:
Recuperar el juego e intentar instalarlo en el Parallels que tiene Roger en su Mac. Evidentemente, cuando se hacen estas cosas siempre está el tío Murphy al acecho, a ver qué puede joder y qué no. Pero como siempre, me importa tres pepinos (no tengo nada que perder) y me pongo a ello.

Primer paso: Hacer que por arte de magia aparezcan 4 archivos iso de los 4 cd’s del juego en el escritorio de mi iMac. Tachaaaaáaan!! hecho!! Que conste que este truco me sale 1 vez cada 100 años, asi que no, no os puedo hacer una demostración.

Segundo paso: Copiar esos archivos .iso de más de 500 megas a mi pendrive de 2 gigazos (en dos veces claro) junto con el programa Daemon Tools, que es «de gratis» y sirve para emu…emular…en fin, que sirve para poder instalar el juego.

Le doy al «Play» del Parallels, aguanto el tipo mientras veo el logo de güindows salir en la pantalla de un iMac, y copio todito todo al escritorio.

Lo demás es fácil. Se instala!!!
Lo chungo…funcionará el juego en un XP regulero instalado en un parallels??

Pues si!!!! Funcionaaaa!!! Con dos co*o*nes!!!

Y ahora, si me disculpan, Diana se larga a matar a replicantes….o no-replicantes…who knows?