Zapatillas de ir por casa

Hoy estoy currando, no como la mitad de esta ciudad, que anda de aqui para allá comprando los últimos regalos de navidad.

Estaba yo limpiándome los dientes después de comer, y me he puesto a pensar en lo que tengo que meter en la maleta para viajar mañana a Valencia (este año me toca…) a pasar la navidad.  Cenamos, como siempre, en casa de mi madre y este año se apuntan al carro otros familiares, además de los habituales.

Pensaba en qué ponerme para la cena. En plan:

Ya tengo casi 40 años, tengo que vestirme con algo que demuestre que se lo que hago con mi vida, que tengo criterio propio, personalidad, carisma, CHARM!  Algo sencillo, pero con fuerza, elegante pero no pretendiendo nada, con ALLURE, algo que realmente de a entender que me la suda todo lo que opinen.

Pero supongo que lo último invalida el resto.
De cualquier modo, derrepente, me ha venido a la cabeza algo.

Qué más da lo que lleve, si voy a ir en ZAPATILLAS DE IR POR CASA???

Porque esto es así, de toda la vida de DIOS en casa de mis padres (y de mi madre), no se entra con zapatos de calle. NONG. En casa solo se pisa con zapatillas de ir por casa. No sé como las llamaréis en vuestros hogares, pero en mi familia, la tradición, es llamarlas por su nombre completo, para que no quede duda.

Pues eso, que ya me puedo ir con un Dior en la maleta (si lo tuviese, claro), que lo llevaría complementado con unas maravillosas zapatillas de ir por casa.